La aplastante derrota que sufrirá el Partido Revolucionario Dominicano en las elecciones congresuales y municipales del 16 de mayo de 2010, no tiene precedente histórico en nuestra mutilada vida democrática. Y todo esto debido a que el PRD que dirige Miguel Vargas Maldonado se ha alejado de los principios que dieron origen a la fundación de este partido del jacho prendido.
El PRD fue fundado en Cuba en 1939 por un grupo de dominicanos que luchaban por re establecer la democracia en nuestra patria dominicana, que había sido secuestrada por la familia Trujillo y Molina. Estos compatriotas habían arriesgado sus vidas por ver en nuestra Republica Dominicana libertad, elecciones libres, participación ciudadana y representación, y sobre todo justicia social. Luego de su llegada al país en 1961, el PRD emprendió la marcha hacia convertir en realidad lo predicado en aguas extranjeras, con el liderazgo de Juan Bosch, luego de Peña Gómez. Sin embargo, hace una semana, el Lic. Hatuey DeCamps Jiménez, antiguo dirigente perredeista, declaró a la prensa que del PRD de Peña lo que existe es una caricatura.
El PRD de MVP es un partido poco democrático, en donde la dirigencia (o el propio presidente del partido) escoge a los candidatos sin el debido proceso o contienda interna, negándole así el derecho constitucional a los demás miembros de esa organización de elegir y ser elegidos. Esos mismos candidatos, los impuestos por el dedo de MVP y su consorte, son los que van a ser derrotados en las elecciones del próximo domingo 16 de mayo del 2010.
De los 32 candidatos impuestos por MVP al Senado de la Republica, sólo el senador Alegria en San Jose de Ocoa y candidato de Dajabon, tienen la certeza de ganar; mientras que Milagros en el DN tiene chance, al igual que el candidato de la provincia María Trinidad Sánchez,
Jesús Vásquez , que al igual que otros podrian ser favorecidos por los votos indecisos, pero si se descuidan, entonces el PLD sacaría 32 senadurías (si incluimos la de la Provincia La Altagracia, que es plaza Reformista)
Con la imposición de candidatos, los rostros que lleva el PRD en las boletas no son los más populares, sino los canchanchanes amigos de los dirigentes del partido. Si el PRD hubiera hecho su convención interna en todas las candidaturas, otro gallo cantaría, pues se dinamizaría el partido y se escogerían candidatos populares.