el poder del dinero

DESDE MI ATRIL 

Por Robin Santana, Editor

 En un país como el nuestro donde no hay tradición democrática, donde las leyes y las instituciones gubernamentales son débiles, donde los ricos hacen lo que les de la gana, el dinero lo es todo, digo, casi todo, pues en una cama de un hospital, a un desahuciado no creo que el dinero le sirva para otra cosa que para decorar un mausoleo y/o hacer un velorio  extremadamente pomposo.
El dinero ha servido a muchos para mejorar su estilo de vida, a otros para ir a la universidad, comprarse o hacer una casa, un carro, para ganar amigos a través de las obras altruistas de un buen samaritano, etc. Pero también el dinero sirve para explotar a  los hermanos, a los compueblanos, corromper a la sociedad  creando y distribuyendo vicios, enemistades, etc. También es utilizado para comprar a los agentes del gobierno para que se hagan la vista gorda en cuanto a la explotación del medio ambiente.
El dinero ha matado la esperanza de muchas familias de la comunidad Semana Santa, en Yaguate. El dinero mató a Rubén Perdomo de Nizao en las proximidades del Ingenio Caei. El dinero ha matado al río Nizao. Y más asesinos que el dinero son aquellos a quienes les ha tocado la tarea histórica de hacer cumplir las leyes existentes o crear nuevas para la reservación de este suelo patrio que es de todos y se hacen de la vista gorda por unos pesitos. Unos pesitos que se acaban, mientras que su crimen sigue ahí latente como testigo ante las comunidades de su barbaridad histórica.
El dinero mató al río Nizao.
Sus asesinos no solo han sido los Taváres o
MOMBRACA, sino también nosotros mismos por callar, por no reclamarle al gobierno que ya vasta de acabar con la ecología de la nación, que es herencia de nuestros hijos. Somos cómplices, y por esa complicidad nuestros hijos van a heredar un país desértico sin recursos naturales. Somos cómplices porque enviamos  a un diputado al congreso que nunca abrió la boca para defender nuestro río y no le reclamamos. Al contrario, le hicimos campaña para la re-elección que no alcanzó.
A los ricos no les importa el país, pues si algún día se convierte en un lugar invivible, se marchan con su dinero a vivir a otras partes del mundo como sucede en Haití, dejando a los pobres comiéndose uno al otro.
Somos cómplices y por ende asesinos también.
Y todo esto por el poder del dinero
.
Dice un dicho que “el dinero no lo es todo en la vida: pero ayuda”. La Biblia dice que el amor al dinero es el principio de todos los males. Cuando no tenemos dinero nos sentimos agobiados, sentimos que el mundo se nos cae encima; mientras que cuando pasa lo contrario, nos sentimos potentes, hablamos fuerte, y pensamos que somos dueño del mundo. Se dice que los marinos cuando están en mala usan el gorro hacia abajo, hacia la nariz, tapándose los ojos, mientras que cunado están cobrados se echan el gorro hacia atrás enseñando la frente. El dinero es la dignidad de muchos y la vergüenza de otros.

             Febrero 9, 2008 .

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